miércoles, 7 de junio de 2017

Ser unschooler!!


 Siempre es bueno reflexionar, hacer un alto en el camino y meditar sobre las acciones que realizamos, sobre todo asegurarnos que mantengan una coherencia respecto de nuestros pensamientos y sentimientos.
 Esta actividad que suelo hacer bastante seguido, me lleva a pensar:
 Por qué necesitamos ser aprobados?, por qué buscamos la aprobación, el consentimiento, de quien sea?
 Esto trae una respuesta automática, 
necesitamos seguridad!!, saber que hacemos lo correcto!!, buscamos aliados!!, y sobre todos.....(y acá tenemos que ser totalmente honestos con nosotros mismos)... buscamos a quién echarle la culpa si las cosas no salen como lo pensamos!! porque si el resultado final no es el deseado, podemos liberarnos de la culpa pasándole la pelota a aquellos que nos habilitaron, en su momento, a continuar por el camino por el cual veníamos!
 No hacernos responsables de nuestra toma de decisiones, nos libera, o al menos esa es la sensación!
 Así vamos dejando de confiar en nosotros y depositamos la confianza en el afuera, llámese padres, maestros, familiares, amigos, escuelas, universidades, jefes, pareja, etc.
 Desde que nacemos buscamos la aceptación, la aprobación, el permiso, al menos con una simple mirada.
 Qué sucede cuando decidimos terminar con esta búsqueda que es realmente agotadora y que en muchos casos demanda más energía de nosotros que la actividad en si misma?
 En una primera instancia el miedo nos abruma, a tal punto que muchas veces desistimos sin siquiera haber probado 
en carne propia que sucedía; si nuestra osadía puede más y 
a pesar del miedo decidimos continuar y saltar al vacío, 
sin saber si existe red que contenga nuestra caída libre..... descubrimos, cuando aún estamos en vuelo, 
la Libertad y la maravillosa sensación de Poder 
(desde el Yo puedo!) que llena nuestro espíritu a tal punto que nos deja de importar si más abajo está o no la red!!! 
Y comenzamos a disfrutar del vuelo y vamos aprendiendo a surfear las corrientes!!!

 Ser unschooler es ir haciendo camino al volar, confiar... primero  en nosotros y luego en nuestras capacidades, 
sobre todo en nuestra capacidad de aprender, no necesitar aprobaciones más que las nuestras propias, conocernos profundamente, hacernos responsables de nuestras vidas, de nuestras actitudes y responder por ello... a quién? ... 
a nosotros mismos!!!
 Nosotros somos nuestros peores jueces, los más exigentes y lo peor, no nos podemos mentir!!!


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